Acabo de incluir en la barra lateral un gadget bastante curioso y original. Se trata de un buscador ideado a raíz de la polémica propuesta de ley de la Ministra de Cultura, y anteriormente directora de la Academia de cine, Ángeles González-Sinde. La reacción a la posibilidad de que una comisión derivada del propio ministerio fuese capaz de cerrar o bloquear páginas web que, a su juicio, vulnerasen los derechos de autor no se hizo esperar. Al día siguiente, entre las respuestas en los blogs más conocidos e influyentes, se podía encontrar este mecanismo insultantemente provocador, pero legal.
El funcionamiento es como el de cualquier otro buscador. Este está especializado en sitios de descargas, no en la busqueda de información pura y dura. Proporciona enlaces de páginas, no es un acceso directo a los contenidos buscados, por lo que, con la ley y jurisprudencia presentes, no es, en absoluto, ilegal.
Es el modo en el que Pick and Pop se adhiere a la corriente en contra de la propuesta del Ministerio de Cultura y en contra también de que permanezca eternamente un modelo de gestión de la cultura imposible de subsistir con los avances actuales. La existencia de intermediarios (ya sean discográficas, sociedades de autores, distribuidoras de cine, editoriales…) tenía más sentido en un mundo sin Internet porque eran ellos los que ponían a disposición del público los soportes necesarios para consumir cultura. Ahora podemos acceder a esos mismos contenidos desde los hogares, conectados a la red que el lobby de las industrias culturales se empeña fracasademente en quebrantar, y con la posibilidades de contactar directamente con el verdadero autor. Lo que ocurre es que ese poderoso grupo de presión ha conseguido entrar al Ministerio de Cultura de la mano de González-Sinde, y cuenta con más herramientas que nunca para conseguir sus propósitos.
Precisamente es ahora cuando la cultura llega a más público, es más variada y las alternativas de consumo son gigantescas. ¿No es ese el objetivo de la cultura? ¿No es preferible que accedan a ella el máximo número de personas a establecer restricciones? ¿Por qué ayudar a un sector obsoleto que se niega a modernizarse? Que yo sepa, si al señor de la tienda de al lado de mi casa le va mal, nadie le va a ayudar prohibiendo que se abra un centro comercial más preparado, moderno y sofisticado. Entonces, ¿por qué seguir manteniendo a toda costa este modelo antiguo de gestionar la cultura?

2 Comentarios
Me parece un acierto que hallas puesto este buscador porque es muy util. Ademas le haces un favor a la comunidad xq estas medidas de la señora Sinde son inutiles…no pueden poner cerco al mar!!!
totalmente de acuerdo con el articulo y con la incorporaccion del buscador.
Por mas que lo intenten no pueden parar la evolución.